Es simple, ya no te tengo. Ni acá ni allá. Ni conmigo ni apartado. Ya ni siquiera en mi mente; ni en mí. Solo me queda tu encanto, esta canción q' me muestra q' al menos no me equivoqué.
Nunca la abandones, si? Es la razón de tu ser. Es el Sol q' te ilumina ante todos, no sólo ante mí.
¡Qué ganas de explotar de libertad! Y q' rabia de ver q vos lo hacés y dudar si se trata de una realidad o una máscara temporal.
Una parte de mi desea lo mejor. La otra, no. Perdón. Ojalá vos si nunca pierdas tu inocencia.
lunes, 6 de noviembre de 2006
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
